Lima 27 Mayo de 2016.- Un llamado a los Estados de América Latina y el Caribe para erradicar los obstáculos que impiden a las mujeres decidir con autonomía sobre sus cuerpos y las exponen al riesgo de morir por abortos inseguros, hizo la coordinadora regional de la Campaña por una Convención Interamericana de Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos, Mónica Coronado Sotelo.

Fue durante el panel de la presentación de la “Iniciativa Estratégica de OEA por Más Vida y Más Salud para las Mujeres y Niños, Niñas en las Américas: Hacia un Plan para Disminuir la Mortalidad y Enfermedad Materna” que tuvo lugar el último 25 en el marco de la 37° Asamblea General de la Comisión Interamericana de Mujeres.

El documento fue expuesto por Leonel Briozzo, asesor principal de la Organización de Estados Americanos, quien deploró que ningún país de la región haya logrado la Meta N° 5 del Milenio referida a la disminución de la mortalidad materna. “Es un desafío principal para nuestros Estados dar prioridad a la salud sexual y reproductiva en el presente y asegurar el futuro”, indicó.

El funcionario señaló que el 99% de los decesos maternos son evitables y que ninguna mujer debe morir por un aborto inseguro. Expresó que los Estados se benefician con el debate de políticas en contexto de laicidad, en una clara alusión a la necesidad de separar las decisiones de gobierno, que deben basarse en evidencia científica, de las creencias religiosas, filosóficas o espirituales.

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Por su parte Coronado Sotelo destacó la importancia de incorporar el enfoque de género en las políticas de salud sexual y reproductiva para responder con eficacia a los desafíos que plantea asumir el derecho a la igualdad. “De esa forma daremos visibilidad a lo oculto, a todas aquellas condiciones que obstaculizan e impiden ejercer con plenitud nuestros derechos sexuales y reproductivos”, dijo.

Sostuvo que la igualdad supone el ejercicio de mirar a las personas en toda su complejidad y considerar, por ejemplo, qué sucede cuando se criminaliza el aborto, o cuando una mujer indígena quechuahablante requiere un aborto terapéutico o una víctima de violación necesita de la anticoncepción oral de emergencia.

“Es urgente y necesario colocar la criminalización del aborto como una vulneración a los derechos humanos de las mujeres, no se puede seguir mirando a un lado”, remarcó.  Añadió que en ese sentido, la iniciativa presentada por la OEA resulta muy importante y comprometió el concurso de la Campaña Convención para sumar esfuerzos y voluntades de cara a garantizar la vida y la salud de las mujeres de la región.