Campaña por una Convención Interamericana de Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos.

En el marco de la 46 Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), las organizaciones que hacemos parte de esta iniciativa que desde el año 2006 actúa en nueve países de la región, nos pronunciamos: Los Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos (DSYDR) son Derechos Humanos (DDHH) que requieren la adopción de un instrumento interamericano vinculante como una Convención, con el propósito de avanzar sustancialmente en garantías de cumplimiento y aplicación de derechos fundamentales en países de América Latina y El Caribe.

Los DSYDR es una deuda de los planes de desarrollo implementados en nuestros países, que además deviene en situaciones de violación de DDHH de forma sistemática como son el alto grado de mortalidad materna, feminicidios, crímenes de odio, embarazos forzados en niñas y adolescentes, falta de educación integral de la sexualidad, en especial de personas jóvenes y adolescentes, suicidios, bullying en las escuelas, acoso escolar, acoso callejero, violaciones, violencia de género, criminalización del trabajo sexual, muertes evitables de mujeres por abortos inseguros, esterilizaciones forzadas e inducidas por causa de VIH/SIDA en mujeres, falta de acceso a una reproducción humana técnicamente asistida que impide el ejercicio de una maternidad libre y el reconocimiento de derechos básicos de todas las composiciones existentes de familias sin estigmas, discriminaciones y violencias.

Son necesarias políticas públicas con perspectiva de derechos humanos, género y diversidad sexual, orientadas a la promoción de sociedades con mayor justicia social, respetando las libertades individuales y las construcciones colectivas, defendiendo la autonomía y decisión sobre nuestros cuerpos y vidas sin reproducciones de estereotipos de género. Ampliar las políticas públicas transversales e interseccionales de DSYDR en todos los ámbitos refuerza la institucionalidad para el desarrollo y sostenibilidad de nuestros países. Acompañamos el llamado para que los países integrantes de la OEA asuman su responsabilidad con el Sistema Interamericano de Protección de los Derechos Humanos para dar salidas positivas a la grave crisis financiera que atraviesa la CIDH.

Consideramos que los Estados con desarrollo sostenible son aquellos que reconocen las libertades de todas las personas en materia expresión e identidad de género y orientación sexual. Es necesario:

* Promover el debate sobre paridad y representación política de las mujeres, personas LGTBI, afrodescendientes, pueblos indígenas y otros, en espacios de toma de decisión para la construcción de una democracia representativa y pluralista que además incorpore la adopción de mecanismos adecuados que superen la exclusión histórica de grupos enteros en espacios de poder real.

* Hacer efectiva la vigencia de los Estados que se reconocen constitucionalmente como Estados Laicos.

* Fortalecer la institucionalidad con el reconocimiento de todos los derechos humanos fundamentales sin privilegios con equidad de oportunidades, erradicando la desigualdad social creciente en los países.

* Asegurar mecanismos efectivos que promuevan mayores garantías para los/las defensores/as de derechos humanos en cualquier lugar del mundo.

* Impulsar desde los Estados planes de Desarrollo Sostenible a escala humana donde el principal objetivo sean las garantías de nuestras existencias como personas humanas, con reconocimiento de toda nuestra diversidad de pensamientos, formas de ser y estar en el mundo.

* Respaldar desde sociedad civil y la institucionalidad estatal, la iniciativa estratégica de la OEA “Por Más Vida y Más Salud para niñas, niños y mujeres”.

La pobreza es una consecuencia directa de la desigualdad social creciente en nuestros países, producto de la desigual distribución de las riquezas. No se puede hablar de su disminución, sin la redistribución de los recursos económicos, políticos, sociales, culturales y ambientales.

Santo Domingo 12 de Junio 2016